Barquitos de Papel

Notas perdidas, abandonadas en facturas de teléfono, en envoltorios de galletitas, en bordes de diarios y revistas, como barcos de papel. A veces ni siquiera llegan a cobrar vida con la tinta y quedan atrapadas en la memoria, diluyéndose con el tiempo. Mensajes para mí más que para otros, aunque tal vez a otros también les puedan servir. Por lo menos, de este modo, los comparto y, además, les doy un destino para que no vayan naufragando por los rincones, olvidados.

15 noviembre, 2006

Trapecistas

Las manos empolvadas en resina. La música saliendo por los altoparlantes viejos. Altura. Madres, padres, niños, familias. Un ruido en el estómago. El vacío dentro y fuera. La orden del redoblante. El trapecio acercándose. El cuerpo arrojado. Las cuerdas tensas. El viento impactando en el rostro. El pelo como una estela en el aire. Un latido en el pecho. Varios latidos. Rápidos latidos. Una bocanada de aire inflando los pulmones. La manos soltando el trapecio. El cuerpo enroscándose sobre el abismo. Las manos de Felipe esperando otras manos. El aire, el pelo, el rostro, el ruido en el estómago, los latidos, viajando hasta el piso. La dureza del piso. El polvo que se eleva. El horror. La tristeza. Madres, padres, niños, familias. El vacío dentro y fuera.

1 Comments:

At 3:17 p. m., Blogger Silabas Negras said...

Genial, amigo, la verdad, lo felicito, es genial.

 

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